viernes, 25 de septiembre de 2009

Rúbrica




tanto como el agua
poco = cero

Tembleque
Templado
ten de mí
o tanto da

se me viene dando
suburbio en la lengua
o cansancio envoltura
que trasmuta el pulso
y cacatúa la imagen
en vocablo de forja


quieto como sí
nada – lío - ko

la saliva me salva
de la muralla corteza
refrigero en tu mano
el sótano del símbolo
porque el monstruo confunde
si se nutre de mí de ti de de de

agua como tanto
mucho – otro - bis

se me viene huyendo
la claridad de la boca
o los tintes del tránsito
que trastocan la tez
y babosean la idea
en grito de óvulo

y
por
entre

...........asteriscos
encienden lo esqueleto
y gruñen entre puertas
reventando lo imposible
con forma de mosaicos
..........................................que
..........................................hoy
..........................................son
..........................................por
..........................................ti

martes, 22 de septiembre de 2009

Tendedero de palabras


Me acomodo. La bandeja me suplica que la alivie. Me apresuro sobre el café caliente, lo rodeo como a un amante. Tibias manos después para tocar el pan, fundir la mantequilla y sentir el beso en el recuerdo. Enfrente la ventana. Llueven hojas que imagino disfrutando. Contemplo un reloj que pasea las manecillas entre caracolas que simulan el tiempo. Hago como si dentro estuviera el mar y me dejo llevar. Otra vez tus manos vienen a la memoria cuando se reflejan las mías en el cristal de la mesa. Toco el café con la punta del pulgar y de forma impasible te estoy tocando a ti, allí, fuera de mi cocina; allí, donde no es futuro.

El mundo de dos cabe en la cocina. Se nutre en la cocina. Se deja sentir al abrir y cerrar de puertas. Se acurruca entre la canela y el jengibre que ahora me dedico a contemplar. Los huelo a través de los frascos. Su olor, tu olor.

Me levanto. Acaricio la encimera pensando en el árbol que fue. En la semilla plantada por alguna mano donde se arremolinaban las ilusiones del verde. Esta encimera que se prestó hace poco a cobijarnos. Nuestros sueños cercados por el colador, los espaguetis y la fruta. Colores que mientras me abraza el sillón de mimbre, voy viendo volar por entre la pared de piedra.

Me dijiste: “es piedra artificial…no te gustará” Pero ya ves, amor. Todo vale para crear el espacio de dos.
Ahora ya nadie recuerda a la piedra. Sólo la piel.

Mi cocina te añora. En ella te creces. Me mesuras el cabello. Me desarrollo en poesía gastronómica. Sí, eso que tú llamas jugueteando con el idioma “Gastropoesía” y que parece que huele a todas las tierras bendecidas con especias. El olor de la palabra justa para cocinarnos. Hago poemas, sí. Cocino letras para ti y te doy a probar una sopa de sílabas recién apartada de mi fuego.

Te espero guardada en la nevera. Mejor dicho, te esperan las historias, las pequeñas situaciones, mis trocitos… te esperamos en esta cocina a la que le faltas para sentirse prosa hirviendo; guiso donde soñar que un guisante conquistó su lugar en el mundo.

Me miro en la puerta del armario. Y por un instante sé que algún día esta cocina estará completa. Luego giro. Lleno de nuevo la bandeja. Me vuelvo y percibo que nunca puse puertas a las despensas.

lunes, 21 de septiembre de 2009

Templar

Cancionero




quedó descalza
con la noche encima
y la mudez por dentro

nada de arrullos
que la acunaran
ni bramidos
o caricias
............................todo pendiente

hasta la risa
se burlo en la tarde
dejando la boca oscura

y dormía
en materia inerte
floreciendo sombra sobre todo
o
no siendo brillo ni balada

se sabía pieza
.......................del árbol
......................o la luna
.....................................del azul
.....................................o el musgo

fue allí que se buscó
parte de estrella en la memoria

recordó la nana del cometa
con su cola tintineante
de niños luminosos
....................................y anduvo
...................................de galaxia en galaxia
...................................sobre el rinoceronte


que ya para ese tiempo
..................................tenía ojos amarillos


lunes, 7 de septiembre de 2009

A-caso

Presentimiento
.

Cuando anidan en el vientre pájaros heridos que no conocen quién eres, cómo vuelas por dentro, o si te hicieron falta más alas… En el justo momento en que sientes el picotazo y alguna tripa rota te habla en idioma extranjero de tu propio yo… Ahí se fraguan castillos con torres hacia el centro de la tierra.

Se anega el sentimiento y el amor aparece como un cromo al que se puede dar la vuelta sólo con dejar vaho en la mano y ahuecarla. Ganan aquellos que más cromos giran en una sola tirada… o no, porque el azar tiene mucho que ver en los caminos.

La vida termina con todo ¿O es la muerte la envidiosa?
Lo cierto es que se siente un vuelo roto a kilómetros de distancia y se mira para otra parte.

Pero cuando anidan, fuera o adentro, aquellas pequeñas esencias que huelen a trasluz..., la sangre se pasea en los columpios y cada célula recobra la memoria de cuando nada estaba quieto, ni muerto, ni sin alas.

Por eso me reencuentro cada día con el afán de estar desnuda, por si acaso… por si al darle la vuelta al cromo es mi sonrisa la primera y tu duda se hizo mar.

viernes, 4 de septiembre de 2009

Concavidad



No mira nunca a los ojos. Pone el café, te dice el nombre y un “aquí tiene usted”, seco y con una distancia que te hace pensar si no es el eco de lo que dijo ayer o la semana pasada.

Lo que más impresiona del muchacho no es lo que hace sino todo lo contrario. Cuando camina por detrás de la barra recogiendo tazas, platos y los restos del desayuno, no hace ruido. Si te sonríe o habla, su rostro se queda quieto, sus músculos exactamente igual que antes del habla o la mueca.

Algunos dicen que han maltratado tanto a su madre en su presencia cuando apenas era un bebé, que aprendió el oficio del silencio como un orfebre.

Esta mañana le dije: “Buenos días, Modesto”, pedí lo de siempre y me di la vuelta. Y de nuevo me sorprendió de él lo ausente. Es decir, ya todos sabemos que no dirá nada y hemos asumido su particular “no hacer” lo esperado, pero sin embargo hoy nos ha roto los esquemas. Sin aviso previo nos ha confundido y hecho pensar en posibilidades extrañas. Como por ejemplo que no somos tan sutiles ni lo sabemos todo. Y que la sonrisa siempre es bella venga de donde venga. Sin duda cosas esenciales que a veces duermen demasiado tiempo.

Modesto dijo:

“Perdona Carmen… porque te llamas Carmen, ¿verdad? ¿Cómo te gustan las tostadas? ¿Puedo contarte un chiste…?” –

Mis compañeros se giraron como la noche, él se convirtió en infinito y yo aún ando riéndome, no tanto del chiste como de la vida y sus aspavientos