viernes, 20 de junio de 2008

Invierno en la lengua

Waterhouse
Mariana in the south

Hoy no es día. Mas bien parece eclipse a causa del calor que flota. Y casi no se puede pensar si no es en paraísos nevados. Algunos nos conformamos con el frío de las palabras que otros lanzan. Pero frío al fin. De alguna manera nos quita el calor. Hay alientos helados. Alientos que incluso en la distancia parecen espejos picados por el tiempo. Fríos y con reflejos deformes de la idea, de la imagen.

La belleza para otro día. O noches de palabras mentoladas que peinen el pensamiento mientras lo aromatiza. Noche oscura que de repente se hace día al contemplarla. Noche en el espejo hasta que te miras y tu vestido se hace árbol sauce.

Quizás sí sea día. Día de tarde bochornosa. De mofletes colorados por la verguenza de las palabras frías que aún flotan en el aire. ¿Será la desventura, tener escalofríos en pleno verano del sur?
Y creo, que todas las palabras mal dichas, están refrescándose en el suelo, mientras juegan al ajedrez.
Es día de tardenoche que parece colarse por el resquicio de la puerta.
En este espejo bastidor se bordan los destinos.
¿Entra o sale la luz?

10 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Por qué nos inquietan tanto los espejos, por qué resulta tan inquietante ese espacio vacío entre la mujer y la puerta del fondo? Hay un olor extraño, a rancio, a miedo o tristeza, flotando en ese espacio. Y agobia ese suelo tan organizado, en blanco y negro.
Hay algo de prisión en esta imagen. Nos remueve, nos da ganas de gritar a la mujer "¡corre!".

Antonio dijo...

Hola, Madame:
Me sigue fascinando cómo ves más allá de lo que hay: oir palabras y sentir temperaturas en una imagen estática: captar sensaciones y saber transmitirlas; e invitarnos a ver más allá de lo que se ve. Tu mirada sigue siendo fascinante.

Además: el texto puede tener vida independiente del cuadro. Es un poema en sí mismo, sobre palabras dolorosas, y el verano como símbolo del hastío (qué hermosa la imagen del espejo-bastidor).

ade dijo...

- Quien es el que realmente refleja, el espejo? o es la silueta que creemos ver? Bsos. Ade

Ana Villalobos Carballo dijo...

Hola, mi querida Madame:
A mí me pasa algo parecido a lo que le pasa a Antonio, me fascina esa capacidad que tienes para captar todas las sensaciones que se esconden detrás de las palabras y transmitirlas produciendo grandes emociones. Te leo y la costumbre de escucharte hace que tu voz resuena en mis oídos, pausada y melodiosa, esa voz que tan bien eres capaz de transformar para transmitirnos toda la emoción y sentimiento que guardan tus palabras. Es un privilegio poder escucharte y una gran alegría el también, ahora, poder leerte.
Palabras dolorosas las que nos dejas pero llenas de belleza y emoción.

Un beso que te llegue al corazón

Ana Villalobos Carballo

Madame Guignol dijo...

ade, gracias por tu comentario.

Es verdad que siempre hay duda de si somos o no el reflejo...

La realidad es semitransparente, no crees?

Besos

Madame Guignol dijo...

Ayyyyy...Ana.. qué bonitas palabras! Me has emocionado. Gracias desde este corazón besado. Porque sin duda tu beso me ha llegado.

Creo que nos distingue la mirada. Los que creamos, miramos de otra forma el mundo. Todo nos llega trastocado. Y lo único que hago es ser fiel a ese filtro que todo mi ser siente.

Imagino que lo que hago con mi voz, es lo mismo. Me transformo, sí. Y sale de tan adentro que apenas fui consciente hasta que desde fuera otros lo vieron y me lo dijeron.

Me siento halagada y muy agradecida de este comentario tan cariñoso y dulce que me haces.

Me has llamado, "Mi querida Madame..." y eso irá conmigo siempre.

1 Abrazo de esta cirquense de las letras.

Madame Guignol dijo...

Gracias, Sr. Froplinson por sus comentarios.

La mirada que usted ve, también le ve. Y descubre cuadraos a cada rato y a cada paso.

Todo está pintando en el universo. Todo en movimiento o estático, según el día.

Ya sabe, mi querido Sr. que "hay días en que todo está cubierto de agua y tenemos que poner gafas de buzo incluso a las gallinas"

Lo que más me fascina es poder llegar al alma de seres como vosotros con unas palabras escritas.

Nada más que por estas sensaciones, merece la pena seguir escribiendo.

Un abrazo, Sr. Froplinson.

Siempre suya,

Madame Guignol

Antonio dijo...

Mi querida Madame:

Esa es la magia de las palabras: ser vehículos que, a través del espacio y el tiempo, son capaces de contagiar el escalofrío de un corazón a otro.

Gracias otra vez por tus palabras, por haberme contagiado un nuevo escalofrío

Cordialmente suyo

A.J. Froplinson

ade dijo...

- Creo que no hay limites entre la realidad y la no realidad, los limites son estructuras rígidas. Las personas como vos que poseen el don de la creatividad maravillosa son artíatas. Lo hermoso es justo eso, no hay limites para el alma del artista. Un beso. Ade

Madame Guignol dijo...

¡Qué decir...! Que me digas "artista" es quizás a lo más que un creador de cualquier disciplina puede aspirar. Y sobre todo si proviene de una persona dedicada al arte y por consiguiente "artista". Siempre agradecida, esta Madame, le envía un abrazo a través de este espejo-puente de mi pantalla.

Sí, es verdad, hay tantas realidades como visiones del mundo.

Gracias, Besos.