jueves, 31 de julio de 2008

Poema para desencuentros


Vergel
(menos la esencia, todo se vers-iona)

Llegué viva a la puerta del jardín
el último latido
hermano de la fuente

El alma quedó muerta en la cancela
en intento superfluo
quiso enredarse

Dentro
ángeles muertos

En el viaje
otras vidas
intuyeron
la soledad de las farolas

Llegué dolor a tu recuerdo

Circulé amapoleándote
sobre el lugar
donde pensé
estaba el corazón

las flores se giraron
sustrayéndome el pulso

llego muerta a la vida
en busca de tierra
que me petrifique

Soy
detrás de la celosía
la única estatua
que
entró
viva
en
el
Edén

1 comentario:

Anónimo dijo...

Finalmente, has usado el verso...

Bellísima mezcla de texturas, tu poema. Jardín o cementerio?
Tampoco importa. Tan poco importa...

S.V.