viernes, 18 de julio de 2008

Tablón de Anuncios



Me ha llegado a través de una botella tiranda al mar, esta carta y la foto que está al final del texto, que por lo visto es de su abuela, en cuyo abúl apolillado estuvo la carta durante mucho tiempo. Espero puedan ayudarla. Para cualquier información que puedan facilitar, dejen un comentario en esta entrada y yo se lo hará saber.


Gracias.



Estimadísima Madame G:


Como sabe, mi actual residencia carece del confort y el espacio que mi delicada naturaleza requiere para su esparcimiento y conveniente desarrollo, y me hallo inmersa en ardua búsqueda de nuevo y más feliz alojamiento.
Hasta el momento, como ya es de su conocimiento, mis pesquisas han dado desalentador fruto y no encuentro lugar apropiado a mis humildes posibilidades. Como diría cualquier pescadera del Mercado del Norte, estoy hasta la última puntilla de blonda francesa de la tercera enagua de patearme las calles en busca de casa.
Recurro a usted en este delicado momento de desesperación e incertidumbre para solicitar su ayuda. Es por ello que ruego traslade a sus afectos y conocidos esta misiva y su contenido, así como mi necesidad perentoria de hallar un hogar que reúna las condiciones que me son tan gratas y vitales al tiempo que no sobrepase las intenciones del arrendatario las menguadas rentas de que dispongo para aplacar su legítimo requerimiento .
La autorizo, llegado el caso, a ofrecer a quienes pidan a usted más información de quien suscribe, y a facilitar las referencias necesarias que avalen mi cuna y buenas intenciones, todo ello especificado en el pliego anexo a la carta que tiene en sus manos.
A la recepción de este billete me hallaré en negociaciones no del todo placenteras con el propietario de mi actual residencia, ya que se niega a contratar los servicios de un exterminador profesional de plagas, empeñado a sus años en acabar personalmente con la población de cucaracha nativa que se niega a abandonar los que sospecho, siempre han sido sus territorios, a regañadientes compartidos y por lo general disputados con anteriores inquilinos de nuestra especie.
Sin más, y agradeciéndole por anticipado sus esfuerzos por hacer llegar mi solicitud al mayor número posible de afines queda, como siempre, suya,

La Sinérgica Viandante


1 comentario:

Anónimo dijo...

Preciosa botella de viaje, encantadora imagen...

Gracias por poner el anuncio de mi antepasada. Recogeré los frutos en su nombre.

S.V.