lunes, 10 de noviembre de 2008

Vueltas


Cómo te parece que
te nombre ahora
que no eres
quien asalta

Verse acristalado
no es muy dulce

Tan libre te creías

Se te quedó vacío hasta
el instinto
que ahora sólo sabe
de lamentos

Te has menguado
a los límites
igual que un saliente de tejado

El azar
antes que palabra
fue capricho
y mi cuerpo queda

s u s p
e
n
d i d o

Soy aire
que no te pertenece

Es mi rúbrica mirarte
no me sirves de alimento
ni envidio tu falta de pericia
que ayer tanta parecía

Llegó la tregua:
estoy afuera.

El agua es hoy
tu hipótesis

4 comentarios:

rosa_desastre dijo...

Tus palabras, dulce mortífero arrojadizo, aniquila toda duda.
Arrancados de cuajo los dias grises, habrá que echar raices en el mar y no conformarse con menos.
Besos,sirenita.

Madame Guignol dijo...

Desde ayer me han crecido unos tentáculos.. que definitvamente optan por el agua marina para enraizarse. Soy mar. Siempre lo fui. Gracias por verlo, amiga.

Aniquilar las dudas es quizás deber de todos.

Elegir el color que quieres para cada día... A veces, incluso el gris puede resultar atractivo por esa cualidad que tiene y que resalta a todos los demás colores.

Un abrazo, Rosa.

Luján dijo...

Impecable.
Hoy en Mar del Plata, Argentina, es otro día de sol y lluvia.
Navegué, navegué y te encontré.Solo te digo:
IMPECABLE
Gracias, volveré a navegar por tu mundo.
Luján.

Madame Guignol dijo...

Gracias Luján.

Es una palabra grande esa que usas para mi poema. Me sonrojo.

Ya veo que te has hecho seguidor de esta Madame... y eso, viniendo de tu tierra es otro halago. Me fascina aún sin conocerla.

Un abrazo desde esta otra parte donde andamos medio invernados.